Guillermo del Toro muestra que todos somos, en algún punto, la criatura: hechos de fragmentos, de errores, de recuerdos y, sobre todo, de cicatrices.
La sanación no llega por alcanzar la perfección, sino por aprender a sostener nuestras partes rotas con compasión. Las heridas nos enseñan a habitar todas nuestras partes, sin excluir aquellas que duelen.![]()
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